Recorridos por Vizcaya

Dólmenes de Artxanda

En los caminos de la prehistoria de Bilbao

Artxanda es monte urbanizado, casi parque sobre los rebordes de la villa bilbaína. Es uno de los pulmones del apretado espacio de Bilbao, tan cotidiano como desconocido fuera de sus recintos clásicos para muchos de sus propios habitantes.

Casi todo el mundo sabe que a Artxanda sube un funicular, que allí hay muchos restaurantes donde se celebran bodas, que hay polideportivo y pista de patinaje muy antigua. Pero es casi un secreto que en Artxanda está una parte importante de la prehistoria de Bilbao en forma de dólmenes y que allí se puede ver todavía un tramo del viejo "camino de los zamudianos".

Antes de tener el nombre actual, tomado de los límites de su cima, Artxanda se llamó "Sondikabaso". Allí tenía la villa de Bilbao uno de sus tres rollos u horcas y hubo una venta jalonando el camino en el siglo XVII. La horca fue sustituida en 1734 por un mojón.

El historiador Teófilo Guiard ya había citado en 1648 la existencia del Camino Real que desde la Villa de Bilbao ascendía a Santo Domingo para continuar después hacia Zamudio, y que este era un fragmento del camino de Bilbao a Bermeo, que enlazaba además con el que unía la Villa y Castilla. El camino en cuestión partía de Bilbao del llamado "Portal de Zamudio", situado en la actual plaza de los Santos Juanes para ascender por las Calzadas de Mallona hacia Santo Domingo. Desde allí tomaba la ladera del monte Avril para descender luego a Zamudio.

 

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Este camino no puede seguirse en la actualidad, pero puede encontrarse un tramo de la calzada por la que discurría en el monte Avril. A él se llega desde la carretera que une Santo Domingo con El Vivero. Hay que iniciar la andadura junto al merendero León. Desde su aparcamiento, cruzada una verja, el paseante se encontrará con tres pistas, alguna de ellas con grava; es la de la izquierda la que remontando suaves pendientes alcanza un colladito en el que puede encontrarse camuflado en la maleza un pequeño mojón. Junto a él, un cruce de pistas confunde el camino y hay que tomar la que desciende dando vista al valle de Zamudio. A muy pocos metros, casi destrozada al lado izquierdo de la pista se puede ver escondida entre los helechos la magnífica espina de la calzada, con sus grandes piedras de arenisca perfectamente ordenadas.
Si se retorna al collado anterior y se continúa caminando por el cordal se alcanza en diez minutos, protegida por una alambrada, la excavación del dolmen de Irumugarrieta-1. No es muy sobresaliente lo que aparece a la vista, pero hay que recrear la imaginación para trasladarse al año 2.500 antes de Cristo cuando estuvo habitado este lugar.

El dolmen fue descubierto en 1966 por José Saratxaga, pero no se excavó el túmulo hasta 1988. Fue el grupo de la Casa de Oficios de Auxiliares de Arqueología del Ayuntamiento de Bilbao el que acometió los trabajos ante un túmulo arañado por las excavadoras en la repoblación forestal del monte Artxanda y muy deteriorado. La excavación proporcionó abundantes materiales prehistóricos como puntas de flecha, raspadores, percutores, un hacha votiva y cuentas y colgantes de collar.

El sistema dolménico se prolonga más allá, por el cordal que llega hasta Ganguren, evidenciando los orígenes de los primeros habitantes de Bilbao.

Es verdaderamente magnífico poder tener ante los ojos al mismo tiempo un dolmen y el paisaje caótico del urbanismo de Bilbao a sus pies. No era este ciertamente el paisaje que los hombres del Calcolítico estaban viendo desde su atalaya de cazadores. Tampoco era el mismo que los arrieros que llegaban trasportando el pescado desde Bermeo por el "Camino de los Zamudianos" contemplaban antes de iniciar el descenso a la villa portuaria. Pero, los hombres siguen los pasos de los hombres. Y es así que por donde pasaron los cazadores, lo hicieron después los mercaderes y ahora lo hacemos los excursionistas.

Guía práctica:

Cómo llegar: Los dólmenes de Artxanda se encuentran en el cordal más elevado entre el monte Avril y el Ganguren. Para llegar al camino de zamudio y al dolmen más evidente hay que subir a Santo Domingo y tomar la ruta que lleva a El Vivero y al Parque de Atracciones. Enseguida de tomar el desvío se alcanza a la derecha de una fuerte curva el "Merendero León". Desde su aparcamiento arrancan varios caminos para llegar hacia el collado de la calzada y el cordal del dolmen.

Distancia y tiempo: El recorrido del cordal entre el merendero y el dolmen, visitando la calzada puede hacerse en una hora.

Arte y monumentos: No es pródiga la zona en monumentos del hombre. En la parte superior del monte Avril se puede ver casi escondido entre casitas el monumento a la batalla de Artxanda, que recuerda los tiempos difíciles del cerco a Bilbao en la Guerra Civil. Acercándonos al parque de Artxanda se puede conocer el "funicular", que une el alto con las proximidades del Campo de Volantín. En el alto de Artxanda hay rodeada de agradables campas una ermita dedicada a San Roque que tiene su fiesta y romería el 16 de agosto.

[Dolmen de Artxanda] [Santipiña]