¿Dónde
estas?, ¿dónde te metes?
Desesperado yo me encuentro,
y de ti ya no sé nada.
El día que
te ví,
sólo
pensé una cosa,
el despertar
cada mañana,
amándote
a ti, mi rosa...
Si así es,
te llamo rosa,
pues otro nombre no conozco,
te conocí en un sueño,
lleno de flores preciosas,
pero sólo tú mi vida,
hiciste de ese
jardín inmenso,
el más
grande de mis sueños...
Ahora que no estás,
sólo pienso en mi vida,
el vacío que supone,
el saber que no te veo,
y en pensar ya sólo puedo,
en las flores de mi calle,
que aunque rosas ellas sean,
para mi tu sólo
eres
La reina de
las Rosas...
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