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Me desperté
de madrugada,
y ya no estabas,
tu aroma seguía impregnado,
en las sábanas de raso rosado,
y aún estaba caliente tu lado.
Me desperté de madrugada...
mi corazón latía desesperadamente
y no estabas tú para pararlo,
me desperté de madrugada.
Todavía sentía tu piel,
entre mis manos temblorosas,
mi corazón que padecía,
mi corazón que me decía,
que ya no estabas, que no estuviste,
me desperté de madrugada...
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