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Respiro, sí
respiro...
y lloro, sí lo hago,
sin embargo ya estoy muerto,
pues sin ti ya no soy nada,
y ese vacío inmenso,
que a veces tengo,
no se llena con la vida,
aunque está
siempre fría,
contigo no se
notaba.
Tu me dabas el calor,
que cada uno necesita
para estar vivo cada día,
en el camino de la vida.
Ahora que tú
no estas,
y cada vez que lo pienso,
sólo quiero morirme,
que el estar
así con frío,
solo hace vida
mía,
que me consuma
por dentro...
No, no quiero ponerte
triste,
sólo quiero que aparezcas,
te despediste de repente,
y no me hago a la idea,
de no volver
a verte.
Quiero cesar en mi
empeño,
de buscarte día y noche,
pues aunque eso es lo que quiero,
se me hace cuesta arriba,
el buscarte
y no hayarte...
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