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CRONICA MUNDANA
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Todo lo hacía presagiar. Era evidente. Tanto viaje para aquí, para allá, tanto preparativo, tanta ilusión, tantas manitas a escondidas, besitos, miraditas Además, ¿que hacia Sandy en Bilbao? ¿Que hacía que no regresaba a su país, y se quedaba aquí muriéndose de frío con 25 grados a la sombra? Y Sam, que aunque siempre perdía al tenis, al menos peleaba sus partidos contra Dave. Ahora estaba en albis, no veía una bola, resultaba mas fácil ganarle que quitarle un caramelo a un niño Ya me daba hasta pena y jugaba con la izquierda para que tuviera alguna ventaja. Y ni así. Estaba en el limbo. Aquí había gato encerrado y claro que lo había, se iban a casar CRONICA DE UNA BODA ANUNCIADA Pues eso. El día 28 de julio me levanto, desayuno y aún amodorrado leo el periódico. Y de repente, al llegar a la pág. 7, se me cae la taza de café, mi albornoz de seda hecho un asco... ¡Eran ellos! Una fotografía de ambos allí en el periódico, haciéndose arrumacos Increible. No tardé ni un minuto en leer todo el artículo a tres columnas y por fin mis sospechas se confirmaban . Esa misma mañana se casaban en los juzgados de Bilbao. No tardé nada en ducharme y vestirme pedí el coche y me fuí hasta su mansión a tiempo justo de ver salir a la novia por el jardín Preciosa por cierto. Un vestido corto de raso blanco, discretamente escotado, diadema, ramo de rosas en la mano. El padrino la esperaba en el Rolls para conducirla a la ceremonia. Apenas tuve tiempo de presentar mis respetos y dirigirme conduciendo como un loco por las grandes avenidas de la ciudad hasta llegar a los jardines de Albia, frente a los juzgados, donde ya se había concentrado una multitud. Las cámaras de televisión y la prensa estaban por doquier. El novio atendía a un grupo de amigos, así que mejor no importunarle. Me uní a un grupo de invitados y con ellos me introduje en el reformado edificio de columnas. El interior, estilo modernista, estaba a rebosar. Amigos, admiradores, prensa, fotógrafos y de repente ¡Maldición!, no se puede fumar En eso estaba, determinando si salía fuera a fumar un último cigarrillo, cuando veo que majestuosamente se abren las puertas y dos funcionarios con librea con una inclinación invitan a los novios, padrinos e invitados a pasar a la sala de ceremonias. Entran primero la madrina del brazo con el novio. Detrás, guardando las distancias, la novia con el padrino. Este, bastante mas guapo, alto y elegante que el novio y además, mucho más simpático, no hacía sino realzar la belleza de la novia Sandy estaba radiante, esplendorosa No sé cómo lo hice, pero logré colocarme en la primera fila. Al fondo, mirandónos de frente, la juez y su secretaria que no dejaban de mirarme y sonreirme, aunque juro que no las conocía Frente a la mesa de los jueces, dándonos la espalda unos sillones en los que se sientan novios y padrinos La madrina junto a la novia, el padrino junto al novio . Y en esto que alguien pregunta por las arras El padrino se levanta, palpándose los bolsillos y dirigéndose al público pregunta que quién las tiene Estupor y murmullos entre el público lividez en la cara de los novios las jueces, sonreían El padrino, también sonríe y se vuelve a sentar es sólo una broma. Comienza la ceremonia La juez, sin dejar de sonreir, nos dice a todos para qué estamos allí, recuerda a los novios sus obligaciones Y en esto el novio en voz baja dice al padrino que debe sacar ya las arras y dejarlas en la bandeja de plata, que a tal efecto reposa sobre una mesita frente a ellos El padrino, casi imperceptiblemente le dice al novio que si no le invitan al viaje de novios, que no hay arras El novio conpunjido, vuelve a reclamar las arras El padrino negando con la cabeza vuelve a insistir Si no hay viaje de novios, no hay arras El novio esta blanco, la novia y la madrina, por suerte, no se dan cuenta del drama, la juez y la secretaria siguen sonriendo mientras hablan, el público, ajeno a lo que ocurre no se entera de nada y justo un instante antes de que la juez solicite a los novios que se las pongan, tras el correspondiente: Si, quiero las arras aparecen enla bandeja de plata Nadie se ha dado cuenta de nada, pero el padrino y el novio, han negociado un acuerdo Termina la ceremonia, firman quienes deben firmar, y todos vamos saliendo Fuera nueva sesión de fotografías, los flash de las cámaras ciegan nuestros ojos, de tal modo que con un grupo, de amigos de los novios, nos vamos a tomar unos marianitos por la zona y a comer unas rabas esperando que se disuelva la multitud Entre marianito y raba, por fin me he enterado dónde será el banquete Sam, "olvidó" enviarme la invitación, así que debería improvisar Claro, son muchos años de humillaciones, al tenis, al ajedrez, con las damas Son cosas que no se olvidan, que fomentan el rencor A nadie le gusta perder siempre contra un amigo No obstante, yo estaba dispuesto a no perderme nada y a buscar cualquier resquicio para asistir al banquete Me presenté en el restaurante. Vestido con mi traje de lino y sombrero panamá, inquirí por el comedor de mis amigos Me indicaron un reservado cuya entrada estaba guardada por dos gorilas de uniforme Armado con mi mejor sonrisa, no se atrevieron a detenerme pensando que era uno de los invitados Las mesas eran apoteósicas ya llenas de manjares El novio sonrió al verme Evidentemente, todo había sido un juego y me esperaba Se había limitado a ponerme dificultades conociendo el gran placer y autosatisfacción que me produce el resolverlas Sabía que me enteraría del evento y que iría resolviendo todos los obstáculos sobre la marcha Su sonrisa era una manera de felicitarme por haberlo conseguido Aún estaban los fotógrafos allí, haciendo posar a novios y padrinos en distintas poses Al día siguiente los folletines de sociedad serían, evidentemente, monográficos Me acomodé en un lugar adecuado en la mesa, dispuesto a no dejar nada sobre los platos que eran exquisitos y abundantes A las dos horas las camareras, seguían trayendo bandejas con nuevos manjares mientras me sonreían, y yo ya miraba la comida con reparo A las tres horas, cada vez que una camarera entraba, me sobresaltaba y me hacía maldecirla para mis adentros Cuando por fin tras los entremeses, mariscos de todo tipo, incluso algunos muy exóticos que jamás había visto, me trajeron mi pierna de cordero, al mirarla, no pude hacer otra cosa que saludarla y desearla buena suerte tan saturado estaba. Está por de más decir, que no probé los postres a riesgo de dar un expectáculo fisiológico poco apropiado en una mesa de bodas
Al final los invitados hicieron sus obsequios a los novios. Especialmente emocionante fue cuando les entregaron los regalos de sus amigos del chat de bilbaoweb. Un marco de plata y un ejemplar encuadernado en piel, con incrustaciones en oro, muy valioso, del Kamasutra Tanto, que el cámara que en aquellos momentos tomaba imágenes del evento, muy aficcionado a la bibliografía, un erudito que creo recordar se llamaba David, dejó ipso facto la cámara sobre la mesa y se lanzó como un poseso a examinar con detalle la valiosa obra, haciéndonos comentarios técnicos muy educativos sobre ella Los novios se sintieron muy emocionados al leer la dedicatoria que sus amigos habian acompañado con los regalos, y se comprometieron allí mismo a seguir los sabios consejos, que en ella se les daban. Especialmente los relacionados con el arte A estas alturas ya me sentía invadido por una placided, difícil de describir. No sé si fue la exuberante comida acompañada por el excelente vino de Rioja, o el ver a mi amigo que por fin sentaba cabeza, inutilizado ya para hacerme la competencia en las cálidas noches de la gran ciudad, pero me sentía bien Incluso en algunos momentos, como decía uno de los invitados, cuando cerraba un ojo, me mareaba con el otro Así pues me despedí de todos Fuera me esperaba mi Porsche descapotable dispuesto a llevarme a cualquier sitio La noche de la gran ciudad por fin era sólo mía y me decidí a tomar posesión de ella
Bilbao, 30 de julio de 2.000 |
Aquí un gato, que no sé que pinta.
Aquí Dave y Sam. Este último acababa de perder una vez más al tenis. En esta ocasión, por 6 a 0. Fue aquí cuando empecé a sospechar que algo raro ocurría. Se presenta a jugar de esa guisa, y cuando se movía por la cancha, en busca de las pelotas que le lanzaba, parecía que daba pasos de ballet. |
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[Ir a BILBAOCHAT ahora] [volver al inicio del Rincon de Dave] dave@ciudadportal.com ICQ: Dave, nº 75256994 |
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