Pequeño amigo cuanto he aprendido contigo mientras pretendía enseñarte, que hueco tan grande has llenado en mi vida cotidiana.
Si supieras cuanto te he echado de menos cada día, cada noche me despertaba echando en falta tu llamada.
Querido hijo, cuanto me has llenado cuando estabas, cuanto me llena de soledad tu ausencia cotidiana.
Mayo de 2.002
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