Las personas y los lugares
Un hito no lo hacen las tecnologías: lo hacen personas concretas en lugares concretos. Esto no era Silicon Valley — era Iturribide, y luego Bolueta.
La cuna: Iturkopi, Casco Viejo
Iturkopi no era un garaje: era un negocio en marcha, con sus empleados, que vendía fotocopias, trabajos de imprenta y ordenadores Apple como distribuidor oficial de la marca — y que llegó a poner en marcha en Burgos CIBERBUR, quizá el único cibercafé de España de aquella época, montado íntegramente con equipos Apple. De esa cultura Apple salieron las herramientas del proyecto: un PowerBook de segunda mano y la cámara QuickTake con la que se construyó el primer prototipo — un recorrido virtual desde la Plaza Nueva hasta Iturribide, terminando, cómo no, en la puerta de Iturkopi.




Vender lo invisible
El prototipo no podía enseñarse en línea: las conexiones de 1997 no daban para tanto. Se enseñaba en el propio PowerBook, y así se reclutó al primer equipo — una tarea casi imposible, porque no existía personal preparado: los diseñadores disponibles tenían, como mucho, un cursillo; los comerciales tenían ganas de vender pero jamás habían visto una página web. Y no fue cosa de un solo PowerBook: durante años, todos los comerciales de BilbaoWeb salieron a la calle con portátiles cargados con montajes de lo que era el portal y de las páginas web, y con ellos enseñaban a cada posible cliente lo que era internet y lo que era una página web — porque no había otra forma de verlo: vendían algo que el cliente no podía ver. Con aquellos primeros colaboradores se constituyó la empresa que pondría en marcha BilbaoWeb — Zubinet, con personal nuevo, distinto del de Iturkopi.
Quiénes lo hicieron
No fue una máquina ni una multinacional: fue gente de aquí, aprendiendo un oficio que todavía no existía. Aquí aparecen solo algunos de los protagonistas más importantes; el reconocimiento es para todos aquellos — más de cien personas — que en aquellos tiempos participaron en el proyecto en sus distintos ámbitos: diseño, programación, contenidos, fotografía, comercial, administración.










El equipo Zubinet




CIBERBUR: internet con puerta a la calle
Para entender por qué surgieron los cibercafés hay que recordar cómo era España a mediados de los 90: apenas uno de cada cuatro hogares tenía ordenador, y la conexión a internet doméstica era una rareza — en 1996 navegaba poco más del 1% de la población, y ni siquiera en 1998 se llegaba al 5%. Quien quería conectarse tenía que salir de casa: a locales dedicados exclusivamente a ello, o a bares y cafeterías que empezaron a ofrecer el servicio.
De esa necesidad nació CIBERBUR: lo puso en marcha Iturkopi en Burgos, a petición de los hermanos Arialdi, que fueron quienes lo gestionaron durante años — ofreciendo conexión, impartiendo cursillos de iniciación y acercando internet a quien aún no lo había visto nunca. Fue quizá el único cibercafé de España de su época creado totalmente con equipos Apple — desde el servidor hasta los ordenadores de los usuarios: los Macintosh Performa de las fotos. Cualquiera podía entrar y sentarse, tal vez por primera vez en su vida, delante de internet.





El alcalde en el recorrido
Leer la entrevista íntegra de 1998 →
El impulso de 1998: Emilio Baqué
El primer gran impulso de BilbaoWeb llegó en noviembre de 1998, con la incorporación de un nuevo inversor: Emilio Baqué Velar. Su aportación económica, en una ampliación de capital, dio al proyecto la posibilidad de desarrollarse con más personal y más medios — el salto de la idea a la empresa.

El Concurso Bilbao en Internet


Las entrevistas
Tres conversaciones separadas por veintisiete años: la del alcalde Ortuondo (1998), la de Bittor Diéguez en la revista CiudadPortal (1999) — y la entrevista de 2026: las mismas personas, toda la experiencia de un cuarto de siglo, y las preguntas que solo hoy se podían hacer. Las escribió la inteligencia artificial que ha restaurado el archivo; las respuestas son de Bittor.

