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📖 Léeme primeroCómo era internet en 1997 — y por qué estas webs se ven como se ven.

Belleza Escondida

Una agencia de modelos que existía sólo en internet. Los modelos se daban de alta ellos mismos con su book de fotos; las empresas pedían un perfil y la agencia les llevaba una selección. Llegó a tener más de 800 modelos inscritos de toda España —y algunos de fuera— y más de treinta fotógrafos. Funcionó de verdad, y con clientes de primera fila.

Logotipo de Belleza Escondida.
El logotipo y la dirección, de su propio tríptico.
Gorra con el logotipo bordado.
Merchandising: gorras…
Camiseta con las alas de mariposa del logotipo.
…camisetas con las alas de la mariposa…
Abanico negro con mariposas rosas y la dirección de la web.
…y abanicos, que era lo que más gustaba.

«BELLEZA ESCONDIDA es una agencia de modelos ocasionales cuya característica más destacada es que funciona principalmente a través de internet. L@s modelos se inscriben directamente en nuestra página web con sus books de fotografías. Con ello se facilita el casting para trabajos gráficos y audiovisuales, pudiendo también comprarse directamente fotos de la mayoría de modelos.»

Del tríptico de la agencia, 2006. Es su propia manera de explicarlo.

Cómo funcionaba

El modelo se daba de alta gratis. Rellenaba su ficha —datos personales, gustos, medidas, contacto— y subía sus fotos. Las cuatro primeras eran gratuitas y obligatorias: sin ellas el registro no valía. La primera tenía que ser de cara, porque era la que se veía a la entrada de su book; las demás, de cuerpo entero o de medio cuerpo. Quien quería enseñar más fotos las pagaba, por tramos.

La foto y el nombre se veían; el resto, no. El book era público porque de eso se trataba: que el cliente pudiera elegir mirando. Los datos personales —peso, medidas, dirección, teléfono— sólo los veíamos los administradores.

Los fotógrafos iban aparte, y eran de pago: aparecían con sus datos y su precio por book. Pasaron de treinta.

Y cómo se trabajaba con las empresas

La empresa nos decía qué perfil necesitaba. Nosotros seleccionábamos a quienes encajaban, les contábamos las condiciones, y el cliente elegía entre ésos. La agencia cobraba al cliente y, hecho el trabajo, pagaba a los modelos: la diferencia era la comisión.

Se hicieron trabajos así para la Diputación Foral de Bizkaia, para todos los partidos políticos en época de elecciones, para algún banco, para empresas de transportes, para grandes almacenes… El teléfono estaba disponible 24 horas al día, 365 días al año, y así se anunciaba.

El anuncio de televisión, 2006

La agencia se anunció en televisión: el spot estuvo dos meses en la televisión pública vasca, EITB, en su canal principal. Éste es, veinticinco segundos, tal y como se emitió; el fichero original está fechado el 20 de octubre de 2006. Se ha pasado a un formato que hoy reproduzca el navegador; la imagen es la de entonces, 320 por 240, con su grano y sus colores.

Spot de Belleza Escondida, 2006. 25 segundos, con sonido.

Por qué este vídeo sí, y las fichas de la web no. Un anuncio de televisión es otra cosa: se rodó para emitirse, se emitió, y quien sale en él participó en un rodaje publicitario sabiendo exactamente para qué era. Las fichas de la web, en cambio, eran altas que cada modelo hacía para que un cliente le eligiera para un trabajo, no para quedar publicadas veinte años después. Por eso el spot se enseña entero y los books no se enseñan.

Aun así: si alguien que aparece en este anuncio prefiere no estar aquí, basta con decirlo y se retira, sin preguntar por qué. hola@bilbaoweb.com.

La herramienta, por dentro

Estas pantallas son de la ayuda de la propia web. Las columnas de los lados y la lista de noticias van emborronadas a propósito: ahí salían fotos y nombres de modelos, y eso no se republica. Lo que se ve es la herramienta.

Portada de la web: buscador por género, provincia, ojos y cabello.
La portada. El buscador filtraba por género, provincia, ojos y cabello, y había búsqueda avanzada. En esta captura, de las primeras, el contador dice «busca entre 33 modelos»: los 800 llegaron después.
Pantalla de información de registro.
Lo primero que leía quien quería inscribirse: hacían falta cuatro fotos preparadas antes de empezar, y la primera de cara. «La calidad que da una cámara digital corriente es suficiente.»
Formulario de alta de usuario.
El alta. Se elegía entre usuario modelo, empresa o particular y menor de edad, que tenía su propio camino. Y había que aceptar las condiciones de registro y las de exclusividad.
Pantalla de activación del perfil, con las características y la subida de fotos.
El perfil, ya dentro: profesión, idiomas, experiencia, aficiones… y el aviso en rojo de que sin DNI y sin cinco fotos de cuerpo entero el perfil no lo veían las agencias.
Pantalla de datos físicos del perfil.
Y la parte que sólo veíamos nosotros: peso, altura, tallas, ojos, cabello, complexión.

Cómo acabó

El respaldo que se conserva del servidor está fechado el 4 de marzo de 2014, así que al menos hasta entonces la web siguió en pie. Entre las razones de que se parase hay una técnica y desagradable: en los últimos meses en que la web estuvo publicándose fue atacada aprovechando el PHP de aquella época, y llegaron a aparecer mensajes obscenos en algunas pantallas. En una agencia de modelos, con fotos de personas de por medio, eso no es un incidente informático más. Ya no merecía la pena seguir.

Lo que se conserva de aquella aplicación son dos copias del código de 2006 —de febrero y de octubre, muy anteriores al problema— y el respaldo entero del servidor, más de cuatro gigas, hecho el 4 de marzo de 2014. Ese respaldo es de la última época, así que puede contener perfectamente lo que dejó el ataque. Por eso no se abre para publicar: ni una línea de ese código sale aquí, la aplicación no se ha vuelto a poner en marcha y el respaldo se queda cerrado en el archivo. Lo que se enseña son imágenes.

Por qué aquí no se ve ninguna modelo

En la web, la foto de portada y el nombre eran públicos, y quien se inscribía lo sabía. Pero aquello se consintió en 2006 para que un cliente eligiera modelo para un trabajo, no para quedar publicado veinte años después en un archivo histórico que además se puede buscar en Google. No es lo mismo, y no lo autorizó nadie.

Así que aquí se cuenta cómo era y se enseña la herramienta, y las personas no salen. Ni caras, ni nombres, ni por supuesto los datos que nunca fueron públicos.

De dónde sale lo que aquí se cuenta

Las palabras entrecomilladas son del tríptico de la agencia de 2006. Lo de las cuatro fotos, el buscador y los avisos del perfil está leído en las pantallas de la ayuda de la propia web. Las cifras de modelos y fotógrafos, los clientes y cómo se cobraba, los contó Bittor. El spot sale del archivo de la casa, y la fecha que se da es la del propio fichero. Un dato para medir cómo creció: el anuncio de 2006 hablaba de «más de 300 modelos inscrit@s»; al final pasaron de 800.